En 1799 James Atkinson, un excéntrico y joven caballero, se estableció en Londres como un perfumista y vendedor de artículos de tocador.
La casa de fragancias y su oso emblemático se convirtieron en los perfumistas oficiales de la Familia Real de Inglaterra y de los clientes más aristocráticos y exclusivos de todo el mundo.

En 1832 el dulce aroma del éxito, emanaba deliciosamente de su fantástica sede en 24 Old Bond Street.
Después de una encantadora etapa de hibernación, Atkinsons y su oso rugiente han despertado de su sueño totalmente renovado y revivido. Después de 200 años de excentricidad Inglesa, de su estilo y sus modales impecables, la casa está lista para introducir un nuevo siglo de perfumes con clase. ¿Y cómo? A través de sus recientes colecciones, la más audaz e irresistible hasta el momento.
“True style”” como dijo Beau Brummel, “nunca pasa de moda. Usted simplemente no puede contener a un buen oso”.

www.atkinsons1799.com

La nueva botella de Atkinson está diseñada conservando fielmente las líneas del frasco original de la casa.

Grabado, dorado y sellado, el vidrio es un icono de diseño neo-tradicional e Inglés. Con su escudo de armas y una gorra de sombrero el logo está grabado al agua haciendo eco de la superposición de la cestería en botellas Atkinsons de antaño , es la encarnación física de los 200 años de esnobismo incomparable.

Productos

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar