El Día Internacional de la Mujer se celebra cada año el día 8 de marzo, y el tema de este año esSoy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres”.

 

Si hay una fecha señalada en nuestro calendario, esa es sin duda el 8 de marzo. Aunque muy a nuestro pesar, necesitamos protestar contra la desigualdad  de género y reivindicar nuestro papel en la sociedad. Pero el 8 de marzo es también un día para celebrar. Y este año, más que nunca, queremos celebrar la autonomía sobre el cuerpo y el liderazgo femenino.

La imagen de la mujer

¿Luchar contra los cánones o disfrutar de los estereotipos?. Esta es una pregunta para la que no existe una respuesta fácil ni satisfactoria para todos. Quizá la respuesta que más nos convence es: las dos cosas. Porque si bien es cierto que existen cánones de belleza poco realistas, también es verdad que hay estereotipos con los que nos sentimos representadas y que no queremos abandonar.

No podemos negar que existen unos patrones estéticos que no se ajustan con la realidad y que presionan a las mujeres, a veces incluso afectando a su autoestima. Lo vemos cada día en los medios y en la publicidad. Mujeres perfectas, todoterreno, con medidas imposibles y  un “cuerpo perfecto”. Una belleza que resulta inalcanzable para la mayoría (o la totalidad) de la población femenina.

Aunque sabemos que muchas de estas imágenes esconden el engaño del retoque, nos sentimos presionadas para intentar parecernos a ellas, aunque sea de forma inconsciente. Y esto ocurre porque los anuncios no sólo venden productos, sino que venden valores y conceptos y dictaminan lo que “deberíamos ser”.

La  imagen de la mujer que proyecta la publicidad y los medios de comunicación causan una percepción de la belleza distorsionada que para muchas mujeres resulta frustrante. Ante esta situación han surgido diferentes movimientos entre el que destaca el del body positive. Este movimiento, que impera sobre todo en redes sociales, defiende la diversidad física y trata de visibilizar la realidad del cuerpo humano. Y esta realidad no se refiere solo a las formas y tamaños de los cuerpos, sino también a las características de la piel (cicatrices, estrías, celulitis, acné) o las enfermedades (sobrepeso, afecciones en la piel, etc.), que hasta ahora no estaban representadas en los medios.

Tomar consciencia de la realidad del cuerpo humano, visibilizarla y normalizarla. Este sería el lema de la lucha contra la presión socio-cultural sobre el cuerpo de la mujer.

 

La feminidad: una construcción social

Existen multitud de estereotipos y tópicos de género. La mayoría de ellos son discriminatorios y deberían ser erradicados, pero no debemos ser extremistas. Cuando hablamos de feminidad, conceptos como sensibilidad y creatividad no nos parecen tan alocados. Al contrario, es muy probable que nos sintamos identificadas. El mundo femenino es social, sensible y creativo por naturaleza, y no tenemos que abandonar estas características que nos definen. Del mismo modo que no deberíamos abandonar la apreciación del atractivo sexual.  La autonomía sobre el cuerpo y el liderazgo pasa también por aceptar que las mujeres quieren sentirse  atractivas y sensuales, sin que esto deba ser motivo de rechazo.

Este es un tema que genera controversia, ya que donde algunos ven a una mujer que toma el control de su sexualidad y se siente libre para maquillarse y vestir sexy, otros ven un sistema patriarcal que impone sus patrones.

Pintalabios: emblema de empoderamiento

Pintarse los labios para empoderarse

La aceptación de conceptos tradicionales en conjunto con ideas feministas es lo que defiende el feminismo lipstick o feminismo pintalabios. Esta variedad de feminismo (feminismo de tercera ola) nació allá por la década de los años 90 (esa que está ahora tan de moda) y “propone que una mujer puede ser empoderada, psicológica, social y políticamente, mediante el uso de maquillaje cosmético, ropa sensualmente atractiva, y la apreciación del atractivo sexual para la imagen de sí misma como un ser sexual con confianza”.

Este es un claro ejemplo de cómo el pintalabios y otros elementos asociados a los tópicos femeninos se utilizan como emblema de empoderamiento de la mujer. Así que ante la pregunta ¿se puede ser feminista y maquillarse?, para nosotras la respuesta está clara: POR SUPUESTO. Podemos pintarnos los labios y proyectar un mensaje positivo, porque la cosmética, el maquillaje y el cuidado personal no deben estar reñidos con la lucha de género.

 

Un labial para todas

Y como no podía ser de otro modo, uno de los productos indispensables para ser parte del movimiento #GeneracionIgualdad y celebrar este 8 de marzo es el pintalabios.

Como ya apuntábamos, la autonomía sobre el propio cuerpo debe ser prioritaria y para ello debemos conocernos y aceptarnos tal como somos. Y la selección de nuestro pintalabios va a depender mucho de esto. A la hora de elegir labial, debemos tener en cuenta nuestro tono de piel y color de pelo para acertar con el que nos sienta mejor, pero también aquel que nos ayude a potenciar nuestra identidad y con el que nos sintamos cómodas.

Si quieres un producto versátil para usar este 8 de marzo, te proponemos los labiales Twist Gloss de la colección MILLANO BY DAY de Collistar, disponibles en 3 tonos nuevos. Con su textura ligera y cremosa, los Twist Gloss son fáciles y rápidos de aplicar incluso sin espejo y aportan a los labios color, brillo e hidratación. Ideales para romper esquemas y luchar por la igualdad.

 

«Un feminista es todo aquel que reconozca la igualdad y la plena humanidad en mujeres y hombres». (Gloria Steinem)

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