Nunca otra característica femenina ha gozado de tanta popularidad y misticismo a la vez. Todos hablan de ella, pero es la eterna desconocida. Las dudas sobre los tratamientos para combatirla son muchas y parece más bien cosa de un milagro el poder eliminarla por completo. Hablamos de la celulitis y todas las preguntas que existen en torno a ella.

 

Prácticamente nadie se salva de la celulitis ya que ésta afecta entre al 85% y el 90% de las mujeres, en mayor o menor grado. Combatirla por completo es imposible, pero hay muchas soluciones para atenuarla. Lo principal es entender a fondo cómo se produce para resolver algunas de las eternas dudas que suscita.

 

¿Qué es y por qué aparece la piel de naranja?

El término celulitis corresponde a lo que medicamente se denomina Paniculopatía Edematosa Fibroesclerótica. Se trata de un cambio topográfico de la piel que adopta la forma de arrugas o hoyuelos, conocidos como “piel de naranja”. Es causada por un deterioro de la microcirculación en el tejido adiposo. La función de los vasos sanguíneos se altera y esto provoca la retención de líquidos y una mala eliminación de toxinas.

La sufren la mayoría de mujeres, aunque es más frecuente en mujeres occidentales que en asiáticas. En su aparición seguramente intervienen cuestiones hormonales, así como genéticas e inflamatorias.

 

¿Cuáles son las zonas más afectadas?

La zona media e inferior del cuerpo es la más problemática. La celulitis se suele localizar principalmente en cartucheras, muslos, glúteos, abdomen y rodillas. No obstante, en ocasiones también puede aparecer en la parte interna de los brazos y los tobillos.

¿Existen diferentes tipos de celulitis?

Lo cierto es que sí. Existen diferentes tipos de celulitis dependiendo de la textura del tejido (blandas o duras) y del estadio en el que se encuentre (incipiente, moderada o avanzada). Pero a grandes rasgos, se pueden determinar 3 tipos de celulitis:

 

  1. CELULITIS DURA O LOCALIZADA: Se encuentra principalmente en muslos y glúteos y es aquella en la que la piel resulta dura al tacto, difícil de pellizcar con los dedos. Afecta principalmente a mujeres jóvenes y la detectarás porque su apariencia es rugosa.

 

  1. CELULITIS BLANDA: Suele afectar más partes además de muslos y glúteos, como abdomen, brazos y espalda. Su presencia se asocia normalmente a mujeres mayores de 35 años y a simple vista se observa más claramente, ya que tiene consistencia gelatinosa.

 

  1. CELULITIS EDEMATOSA: Se localiza fundamentalmente en la parte inferior del cuerpo y puede afectar a mujeres de todas las edades, principalmente entre 20 y 40 años. Es menos frecuente y está vinculada al mal funcionamiento de los sistemas circulatorios y linfáticos. La piel se ve irregular y viene acompañada de pesadez, dolor y calambres.

Lo ideal a la hora de determinar tu tipo de celulitis es buscar asesoramiento de un especialista para que pueda realizarte un diagnóstico completo.

 

¿Qué tipo de celulitis es más difícil de erradicar?

Las celulitis más rebeldes son aquellas que están en estado más avanzado y que vienen acompañadas de otros problemas como la flacidez. Asimismo, una de las más problemáticas es la que se conoce como celulitis fibroquística, en la que los nódulos grasos se “enquistan” en las fibras musculares.

 

¿Se puede prevenir?

Es posible prevenir su aparición y reducirla de forma considerable dejando de lado el ritmo de vida sedentario. Adquirir unos hábitos saludables y constantes en lo que respecta a la alimentación y el ejercicio es fundamental. A la alimentación saludable y el ejercicio continuo debemos sumar cosmética aplicada de forma local para disminuir el aspecto de la piel de naranja.

Si quieres conocer nuestro método para combatir la celulitis y conseguir un cuerpo perfecto lee el artículo: https://danbel.es/recomendaciones-beauty-para-un-cuerpo-perfecto/

 

¿Las cremas funcionan?

Esta es la duda por excelencia a la hora de tratar la celulitis. Las cremas anticelulíticas contienen ingredientes que mejoran la microcirculación, reducen la inflamación y favorecen a la firmeza de la piel, por lo que su aplicación ayuda a mejorar la textura. No obstante, de nada sirve aplicar una crema si no somos constantes, así como tampoco podemos esperar resultados mágicos en cuanto a pérdida de volumen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.