GRIS: no se trata del nuevo color Pantone de tendencia ni del tono de uñas que se va a llevar esta primavera. Cuando hablamos de “mercado gris” nos referimos al concepto que se utiliza para denominar la existencia de canales de distribución que no son los autorizados. Te damos todas las claves para conocerlo y detectar los fraudes en perfumería y cosmética.

Seamos sinceros, ¿quién no se ha sentido atraído alguna vez por esos descuentos online que parecen auténticas gangas?

Muchas veces encontramos páginas web con productos de perfumería y cosmética de lujo a precios considerablemente más bajos de lo habitual. Aunque la intuición nos diga que es demasiado bueno para ser cierto, a veces podemos sentir el impulso de darle click a ese súper descuento en un arrebato de compra en la red. Pero aunque los precios pueden ser más económicos, las consecuencias para la salud pueden salirnos muy caras. Antes de comprar un producto en un lugar no oficial, debemos ser muy conscientes del riesgo al que nos sometemos.

Cuando encontramos un producto online a un precio que dista mucho del original, es muy probable que estemos ante una falsificación, y que se trate de un artículo procedente del mercado gris. A diferencia del mercado negro, las mercancías “grises” no son ilegales, pero su fabricación puede no tener ninguna relación comercial con el productor original de la mercancía. Es decir, que con total probabilidad ha sido fabricada por alguien que no es la marca.

Perfumes falsificados: la cara detrás del low cost

El entorno web es el lugar ideal para que los falsificadores hagan de las suyas. Aprovechando la popularidad de Internet y las redes sociales, en muchas ocasiones suplantan la reputación de las marcas para vendernos gato por liebre. Y esto trae consecuencias a diferentes niveles.

A continuación te damos dos motivos de peso por los que no deberías comprar estos productos (o que te ayudarán a tomar una decisión informada):

  1. Problemas para el consumidor:

En primer lugar, el uso de perfumes falsos puede producir efectos perjudiciales para la salud: desde reacciones alérgicas o intolerancias hasta manchas en la piel. Esto se debe a que estos productos contienen sustancias tóxicas o prohibidas, porque están fabricados clandestinamente y no se someten a estrictos controles de calidad. Además, según algunos estudios, la mayoría de los perfumes falsificados contienen un 50% de agua, por lo que son un fraude en toda regla.

Al usar este tipo de productos nos estamos exponiendo a problemas de salud y renunciando a nuestros derechos como consumidores. Si sufriéramos una reacción o alergia, no podríamos reclamar ni detectar el ingrediente que la causa.

En segundo lugar, la compra de fragancias falsificadas puede implicar peligros para la seguridad del consumidor en materia de datos personales. Algunas de las webs que venden estos productos pueden infectar nuestro ordenador con un virus o almacenar nuestros datos personales y económicos para usos fraudulentos.

 

  1. Perjuicios para la economía y el empleo:

Está claro que la venta de fragancias falsificadas implica una pérdida económica, pero también afecta a los puestos de trabajo e incluso a la reputación de la marca. Además, hay que tener en cuenta que los falsificadores actúan como auténticas mafias, y en muchas ocasiones las condiciones de trabajo en las que producen los perfumes vulneran los derechos de las personas.

 

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

 

Guía rápida para detectar una fragancia falsa

Existen algunas pistas que nos ayudan a detectar si una fragancia es falsa. La calidad se huele pero también se ve, así que aquí van algunos tips: 

El packaging y el frasco:

Si un producto es original, nunca tendrá errores en su diseño. Una falsificación puede detectarse porque muchas veces el envase de cartón tiene imprecisiones en su impresión y además es de mala calidad. En cuanto al recipiente, la tapa debe estar completamente alineada con el frasco entero. 

El envoltorio:

El plástico del embalaje de un perfume verdadero es liso y está pegado a la caja. En cambio, en uno falso, este plástico es más rugoso y no está perfectamente tenso. Si quieres un truco extra prueba a frotar el envoltorio. Si al frotarlo suena es un claro signo de que nos encontramos ante una falsificación. 

El etiquetado:

Para detectar el engaño debemos fijarnos en las referencias, el listado de ingredientes y el código de barras o número de lote. Normalmente, en los productos falsos éstas descripciones son muy escasas o están incompletas. Si además detectas que el texto está en un solo idioma, puede ser otro signo de alarma.

La cánula:

La cánula (el pequeño tubo que permite sacar el perfume de su envase) suele ser más larga o excesivamente dilatada en las falsificaciones.

La espuma:

Al agitar el frasco de un perfume falso suele aparecer una espuma que permanece durante algún tiempo. En el caso de uno verdadero, esta espuma apenas se genera y suele desaparecer rápidamente.

 

En el caso de los perfumes, los pequeños detalles importan a la hora de determinar su exclusividad. Para evitar adquirir un producto de dudosa procedencia, lo mejor es recurrir a puntos autorizados o lugares de venta oficial que cuentan con todas las garantías de los productos auténticos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.